Quantum-EDUCTOR NIÑOS

BIOALMA. PROYECTO NIÑOS FELICES. NIÑOS ACOMPAÑADOS EN SU DESARROLLO PSÍQUICO, MENTAL Y EMOCIONAL. NIÑOS REFORZADOS EN SUS  SUS TALENTOS. NIÑOS AMADOS QUE AMAN, NIÑOS RESPETADOS QUE RESPETAN.

  • Déficit de Atención
  • Impulsividad
  • Altas capacidades
  • Mal comportamiento
  • Dificultad de aprendizaje
  • Responsabilidad
  • Miedos
  • Timidez
  • Creatividad
  • Disciplina
  • Motivación
  • Autocontrol
  • Empatía
  • Autoconcepto

Biorresonancia, un gran paso para detectar las alteraciones infantiles.

Con la biorresonancia cuántica se tratan con éxito alteraciones propias de la edad infantil como puedes ser hiperactividad, déficit de atención, dificultad al memorizar, problemas con los idiomas o con las matemáticas, e incluso el mal comportamiento. Cuando un niño se porta mal es porque no sabe expresar las emociones que siente.

En el sistema escolar convencional, debido a lo antinatural que es, y lo poco que se ha ido adaptando a las necesidades actuales de los niños y de la sociedad actual, cada día hay más alteraciones que se presentan en el día a día escolar.

La motivación es “clave” para el aprendizaje, así como la emoción.

Muchas veces el niño no puede aprender porque está pasando una situación difícil que no puede expresar. Otras veces es porque no le motiva nada la información que está recibiendo, o la forma en la que la recibe… La conexión genuina maestro- alumno es clave en el aprendizaje y esto no siempre se da.

Hay tres alteraciones básicas que a veces se confunden y diagnostican mal, déficit de atención, hiperactividad e impulsividad.

Si el profesor dice que el niño  está en las nubes o cuando explica no se entera, se trata de un déficit de atención. Puede ser debido a que no le motiva lo que escucha o que no puede atender por dificultad en fijar la atención por falta de motivación hacia el tema debido a niveles alterados de dopamina. Hay niños que son impulsivos, que a la primera ya han hecho algo por adelantado que diga el profesor, pero no de una manera correcta ya que se ha hecho sin la correcta atención. A este niño le etiquetan y le envían al psicólogo del colegio. No siempre que hay una hiperactividad externa es una enfermedad. Nos encontramos que la hiperactividad viene dada por un déficit de atención, a veces, porque el niño no puede prestar suficiente atención y al no hacerlo empieza a moverse y se pone nervioso. En la escuela se le cataloga como hiperactivo, pero no es fácil determinar qué es lo que le pasa a cada niño.

Gracias a la biorresonancia cuántica podemos determinar cualquier alteración, y diferenciar si realmente hay hiperactividad, impulsividad o déficit de atención, tres parámetros complejos, que si están “mal etiquetados”, provocarían que los tutores tomen medidas de actuación incorrectas.

La biorresonancia cuántica realiza una lectura frecuencial de los parámetros bioeléctricos del organismo, es como si se tomara una fotografía interna, que nos deja claro de qué alteración se trata; aunque en algunos casos nos podemos encontrar con dos alteraciones o tres de forma simultánea. Al mismo tiempo que realiza la lectura, proporciona los parámetros del resto del organismo a nivel psíquico, físico y emocional, para que el terapeuta especialista en biorresonancia, pueda hacer una valoración de cómo está ese niño y si tiene algún tipo de déficit, como por ejemplo nutricional, vitamínico, mineral, oligoelementos, etc. Y de esta manera el profesional puede hacer una valoración energético diferencial.

Hasta aquí, hemos visto dos de las tres funciones principales que hace la biorresonancia: un escáner biológico y la evaluación del estado del organismo y si esa alteración en el niño proviene de una deficiencia o por otro motivo. Después de hallar el desequilibrio, llega el momento de realizar una inversión de esa frecuencia alterada, para lograr un equilibrio de la misma, es aquí donde vamos viendo la tercera propiedad de esta herramienta de trabajo, que es la de terapia.

El propio crecimiento de los niños, ayuda a las correcciones de la terapia. Los niños van día a día creciendo, madurando,  a lo largo de su vida evolucionan los parámetros cerebrales, emocionales y psíquicos. Las correcciones que se les van haciendo a estos niños hacen posible que ACOMPAÑEMOS AL DESARROLLO INTEGRAL DEL NIÑO desde el interior hasta el exterior.

Hay que destacar que estas alteraciones pueden estar relacionadas con factores ambientales y sociofamiliares. Estos casos en los que los niños pueden vivir una situación familiar difícil, con bloqueos emocionales que impiden el aprendizaje, también los detecta la biorresonancia:

  • SEPARACIÓN TRAUMÁTICA DE LOS PADRES
  • MAL AMBIENTE FAMILIAR
  • INADECUADA NUTRICIÓN
  • DESCONEXIÓN EMOCIONAL
  • Etc

La biorresonancia QUANTUM EDUCTOR tiene un programa de traumas, para encontrar y neutralizar el problema. En la consulta pueden acudir niños con traumas por sufrir malos tratos en casa, una separación de sus padres complicada o problemas de autoestima debido a no encajar en el colegio.

La biorresonancia lo que hace es bajar el dolor que crea en la sensibilidad del afectado, bajar esa angustia, posiblemente seguirá siendo un niño de padres separados, pero eso no le va a producir un dolor, sino una aceptación y una concienciación. Con la biorresonancia se trata la parte psicológica, física y emocional, pero hay casos como el de los malos tratos, en los que la asistencia social cumple un papel determinante, para que no se sigan produciendo. De esta forma, el afectado no tendrá el síntoma gatillo, es decir, que cuando sea mayor y esté enfrentado a una situación similar, le provoque una reacción y un bloqueo.

SISTEMA INMUNOLÓGICO

Otro de los motivos por los que un niño sufre alteraciones en su comportamiento es una bajada del sistema inmune. Una de las razones por las que tienen bajo el sistema inmune puede ser el hecho de tener problemas emocionales, tener apatía o no sentirse parte del grupo. En este caso, si el niño no se integra, el resto de compañeros lo apartan. Como se siente apartado y está cansado, no puede ir al ritmo de los demás esto deriva en una marginación que conducen al niño a un llegando déficit de atención.

Una de las razones más importantes por las que el niño tiene bajo el sistema inmunitario, es el factor nutricional. Hoy en día la alimentación no es buena, hay un exceso de azúcares en los alimentos de adultos y niños, y la nutrición no es de calidad, esto produce una bajada del sistema inmune. Los niños, con este exceso de azúcar se les va produciendo un déficit inmunológico. Hoy en día toman demasiado azúcar, además no tienen una dieta equilibrada, ni en el colegio ni en casa.

Algunos casos de mal comportamiento también se deben a que los niños tienen el sistema inmune deprimido, la mala nutrición o asimilación de nutrientes les da lugar a una rabia interna, inquietud y esa inquietud a una agresividad.

No obstante, el mal comportamiento puede ser ambiental o porque realmente tenga un problema de impulsividad y eso le lleve a que ese niño esté mal, nervioso. La biorresonancia cuántica es muy buena en este caso, cuanto más pequeños sean los afectados mejor. Estas alteraciones pueden llegar a ser crónicas si no se tratan.

Hay un hemisferio más propenso a la creatividad  y otro a la lógica, y a veces están descompensados. La Biorresonancia Eductor tiene un programa para el superaprendizaje, a través del que se puede aumentar la capacidad de memoria, potencia la capacidad de analítica, del aprendizaje de las lenguas, de las ciencias, equilibra los hemisferios y potencia las capacidades de la motivación del estudio y la comprensión. Aumenta la capacidad de aprendizaje. También ayuda a saber comunicar lo que se estudia en el ámbito oral y escrito, esto es vital porque hay niños o adolescentes que estudian y el examen no les sale bien porque no saben condensar ya que no tienen capacidad analítica.

Es fundamental la cooperación padres, colegio, terapeutas, niño.

Información sobre las Sesiones

De forma general al comienzo se harían 4 sesiones, una a la semana.

Se irá alargando a quincenal y después a mensual.

Lo adecuado es adaptarlo a la situación personal de cada caso.

La biorresonancia Quantum Eductor es una herramienta de trabajo para realizar un escáner de valoración y terapia al paciente en el ámbito psíquico, físico y emocional, desde el punto de vista bioenergético. Totalmente complementaria al diagnóstico médico convencional, tratamiento y/o proceso emocional del niño.

Duración de la sesión: 1,5 horas la primera sesión y 1 hora aproximadamente las siguientes.

QUANTUM EDUCTOR

Quantum-EDUCTOR es un sistema de biorresonancia por biofeedback computerizado que permite identificar en el campo energético de la persona frecuencias desarmónicas que marcan tendencias energéticas que pueden derivar en alteraciones de la salud. En ningún caso la información facilitada por el sistema Quantum-EDUCTOR y los tratamientos energéticos aplicados deben ser tomados como un diagnóstico médico, y nunca deben sustituir una consulta con el médico o facultativo correspondiente ni una prueba diagnóstica o tratamiento médico.

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